El pasado fín de semana, de viernes día 20 a domingo día 21 de junio, en compañía de mi mujer he aprovechado para hacer de provinciano en Madrid.
El viernes noche nos acercamos hasta el Teatro Calderón, rebautizado con el nombre de una conocida marca de sabrosos helados, para asistir a la representación del musical El Diario Anna Frank. Un Canto a la Vida.
Obviando los primeros problemas de sonido que tuvieron la obra estuvo magnífica. Siendo nuestro primer musical nos sorprendio lo difícil que es cantar durante más de dos horas en directo y lo bien que lo hicieron todos los actores-cantantes, destacando Marta Valverde e Isabella Castillo, esta úlitma representando a Anna, con tan sólo 13 años.
Al igual que algún familiar de la joven judia asesinada en los campos de exterminio nazis nos chocó ver y oir una historia tan triste en forma de musicual y con cierta comedia.
A pesar de ésta última afirmación la obra es muy recomendable. No tanto ver a la gente comer palomitas y helado durante la representación, pero supongo que la supervivencia del teatro depende de estos pequeños inconvenietes.
El sábado nos acercamos por el Canal de Isabel II para ver la exposición sobre el 2 de mayo de la que es comisario Arturo Pérez Reverte. Un Pueblo. Una Nación.
Muy bien montada, entretenida y claramente sesgada. Como pude escuchar a alguna de las personas allí reunidas: sería interesante ver una misma exposición hecha por los franceses. Pero, en definitva, quien invadió y quein se sublevó fueron los franceses y los españoles respectivamente.
Choca que todo los uniformes presentes en la exposivón que del ejercito francés son originales, y los españoles todos reproducciones. ¿Tan poco valoramso nuestras cosas que no hemos conservado uniformes del ejercito del siglo XIX?
Al finalizar la exposición un buen paseo por Cuesta Moyano donde coincidimos con el Defensor del Pueblo, D. Enrique Múgica, y después una buena comida en Lhardy:
- Cocido madrilñeño.
- Ensalada de langosta.
- Roast Beef.
- Soufle.
Por la tarde otro tipo de arte, nos acercamso hasta la tienda que Manolo Blanik tiene en Serrano, donde coincidimos con el Sr. Marichalar y su hijo el Infante Froilan (perro incluido).
Tras la ruta comercial aprovechasmo para entrar, en Plaza Colón, en la exposicón Bodies. Sin comentarios, impactante.

¿Quién pase por esta exposición y vea la sección de fetos y no-natos podrá seguir defendiendo la libre elección para abortar, sin casua justificadísima más allá del mal momemto que pueda tener la futura madre?
Por la noche otro homenaje gastronómico: Casa Bortín, desde 1723, donde fue lavaplatos a su sus 19 años Goya.
- Jamón Ibérico (un 10)
- Queso puro de oveja Churra (y no merina)
- Revuelto de huevos, morcilla y patatas.
- Solomillo Botin.
- Bartolitos de Madrid.
- Todo ello regado un un buen Merlot de Somontano.
El Domingo regreso a la provincia y a recuperarse, física y económicamente.
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