Archivo de Julio 2008

Moscones, por A. Galán.

Julio 15, 2008

Durante muchos años he investigado por qué a los naturales de Grao nos llaman “moscones”. Nunca logré descubrirlo pese al orgullo conque todos llevamos este apelativo, y lo más que conseguí fue que los que nos los llaman con sentido peyorativo me explicaran que es por lo alto que hablamos y el ruido que metemos con nuestras conversaciones. También hace mucho tiempo oí otra versión más épica, que con los años yo he ido adornando; en resumen es que en 1808, cuando las tropas francesas nos invadieron, los naturales de Grao se colocaron debajo del puente de Peñaflor (donde por cierto casi no hay sitio) y haciendo un ruido similar a los moscardones lograron que los caballos de las tropas francesas se encabritaran y parte del ejército cayera al río Nalón (como ven ninguna base histórica para esta historia tan guapa).

 

Ni Álvaro Fernández de Miranda en su libro Grado y su Concejo editado en 1907, y reeditado por el Ilustrísimo Ayuntamiento de Grado, en edición facsímil en 1982, sabe la razón de este apelativo que todos los gradenses llevamos casi con vanidad.

Pero estos días mi querido amigo y admirado filólogo Xoxé Lluis García Arias, ex-presidente de la Academia de la Llingua Asturiana y autor del Diccionario que está editando en fascículos este periódico todos los viernes, me entregó una copia de un artículo que publicó en la “Rivista Italiana di Onomastica”, en el segundo semestre 2001, titulado “Dellos topónimos de Grau, Babia y otres festeres d’Asturies”, donde después de estudiar algunos de los topónimos de estos concejos o comarcas ( Prámaru, San Playu Sienra, Santianes de Molenes, Tolinas, etc) escribe un apéndice titulado “Los Moscones de Grau, nota antroponímica” en el que explica con gran documentación y muy buen criterio la razón de este apelativo.

Con su permiso expreso trascribo varias líneas del mencionado artículo para conocimiento de todos los moscones y de los que tuvieren interés en ello:

 

“Lleída la documentación medieval asturiana alcuentro una primera y única referencia a Iohanne Moscon en 1178, personaxe casáu con Maria Citiz. El mesmu añu apaez tamién Iohanne Mosca que talmente paez ser home distintu si se xulga que tien fíos con Xemena Garciaz. Toles demás conseñaciones de los sieglos XII y XIII son siempre de personaxes qu’axunten Mosca al so nome: (aquí una relación de 16 personas que llevan el nombre de Suero en diversas formas y el apellido Mosca desde 1127 hasta 1219).

 

Na mio opinión estos datos testifiquen a les clares:

 

a)          Existencia perafitada d’un posible nomatu (connomento) Mosca.

b)         Venceyamientu persepecial a un individuu (quiciabes llueu a una familia) de nome Suarius.

c)          Venceyamientu con Grau o con tierres de la rodiada como faen ver, de mou particular, les consoñaciones del monesteriu de Balmonte.

 

Nesi contestu nun sedría raro que’l nomatu Mosca s’aplicare a un personaxe importante (d’ehí esi calter meyorativu que caltién), de Grau o rodiada, y que llueu se xeneralizare a toa una familia y, por antonomasia, a la xente de la villa y del conceyu. Como testimonien los documentos esi nomatu debió ser, de mano, Mosca, pero de xuru, sobre Mosca formóse un deriváu Moscón con un sufixu –ón que n’asturianu delles vegaes ye aumentativu, dacuando diminutivu y, cuasi siempre, ponderativu.”

 

Y hasta aquí la parte que creo más nos interesa a los moscones, aunque si alguno tuviera interés en el artículo completo creo que Xoxé Lluis García Arias no tendrá inconveniente en que os lo hiciera seguir entero. También querría rogar a cualquier moscón que lea este artículo y tenga otra versión de nuestro patronímico me la comunicara, y con más razón si no está de acuerdo con esta investigación que hasta ahora es la que he visto con más base científica.

 

Espero que a todos los moscones de nacimiento y adoptivos (que hay muchos) “les preste” esta aclaración.

 

 Uvieu, 8 de marzu de 2002

 

 

[Publicado en La Nueva España el 2 de abril de 2002]

Imperio y Serviles, por J. Galán.

Julio 11, 2008

Ryszard Kapuscinski fue un premio Principe de Asturias más que merecido. Su obra a caballo entre el reportaje, el periodismo, la historia, la sociología y, en ocasiones la comedia, la acción y el drama, es merecedora de ese y muchos más premios. Muerto Riszard parece muerte una forma de entender la profesión.

En Imperio nos desvela la inmensidad de la catástrofe comunista, la verguenza de dicho sistema, su imposibilidad histórica y científica, su barbarie y su estupided. Aún así, y a pesar de los cientos de libros que nos han de jado de manifiesto la esencia del mal en el comunismo y su realidad demoledora, inhumana y salvaje, son miles los ciudadanos que aún hoy sueñan con volver por esos fueros, que con orgullo se manifiestan comunistas o no están por la labor de condenar sus masacres.

Al igual que Martin Amis en Koba, El Temible, de Imperio se puede extraer la simple conclusión de ¿cómo, aún hoy, se puede uno enorgullecer de su pasado o de su presente comunista, sin caerle la cara de verguenza o sin que quienes le rodeen, al igual que harían con un nazi, le den la espalda?

La obra en un continuio dejar en evidencia los conflcitos y miserias de la sociedad en la URSS, así, como ejemplo está única página donde se ha de buscar “el tunel de la risa”.

Palabras de Mujer, por A. Izquierdo.

Julio 1, 2008

Adolfo era un hombre bueno, tremendamente honesto y leal. Muy amigo de sus amigos; incapaz de hacer una crítica de nadie. Jamás oí salir de su boca el más leve comentario de la vida de los demás.

 

Llevó su enfermedad del corazón con entereza y, siempre pensó que se moriría joven como sus padres, por eso desde su jubilación hace ya 12 años intentó rellenar su vida con todo lo que a él gustaba: leer sin descanso, asistir a todos los conciertos del auditorio y de la Filarmónica, ópera, zarzuela, etc. No había presentación de libro o conferencia en la que no estuviera, exposición que no visitara, museo que no conociera. Asistía a clase a la Universidad e intentaba aprender constantemente.

 

Le encantaba salir a cenar conmigo y nuestros amigos y tomar copas – ahora muchas menos -.

 

Viajamos por todo el mundo y ahora ha emprendido uno nuevo viaje del que, por desgracia, no regresará.

 

Pero se ha muerto como él deseó siempre, sin enterarse, aunque demasiado pronto y con muchas cosas aún por hacer.

 

El 14 de agosto del 2007 tuvo un nieto “Juanín” al que adoraba. Fue el día más feliz de su vida. Luchó por verle crecer pero no pudo ser.

 

Tenía un carácter fuerte y bastante difícil, pero era sensible, generoso y yo le quería con locura.

 

Esté donde esté creo que se sentirá orgulloso de ver como le apreciaba la gente.

 

Se ha ido sin despedirse pero siempre estará en nuestros corazones.

 

Ana. Su mujer.